
- Sí claro, acá estoy, esperando órdenes, tarareando canciones, atendiendo el teléfono...
- A qué hora llegaste?
- Al trabajo?
- Si...
- Temprano, como siempre. De todas maneras debería haber llegado mucho más tarde, tuve un viaje paupérrimo. Entre la cantidad de gente, el olor nauseabundo del tren, la gorda de al lado que enterraba su cartera en mi costillar, las contracturas, etc., la cosa se hizo insoportable.
- Es el tren que pasa
- Pasa por la casa de la gente que no está en su casa...
- Pasa...
- Por qué tenés esa cara hoy?
- Porque no pude cambiármela, no hice a tiempo.
- Te dije que te quiero?
- No
- Bueno, te quiero
- Entonces?
- Que te quiero
- Qué pasa?
- Qué?, te quiero
- Y eso te dá derecho a escupírmelo así de esa manera?
- No
- Y entonces
- Se me hace tarde.
- Ok, maquillate, parece que tuviste una noche de aquellas...
- Ojalá!
- Mmmmm.
- Nada.
- Ok.
- Después nos vemos?
- No